La historia de esta perrita con la de Lya, que antiguamente se llamaba Dulce Esperanza, están íntimamente relacionadas: pues la primera es ciega y la segunda se transformó en su lazarillo perruno apoyándola día a día moverse en la Vega, lugar donde el movimiento no cesa, evitando que fuese pisada o atropellada. Tiene 4-5 años de edad y pese a su condición física, Miel es un can que ama la vida esperando ansiosa una familia& hogar responsable.
Se encuentra vacunado y esterilizado.
Recuerda que adoptar un animal es una responsabilidad y a la vez un acto de cariño en el cual uno se compromete con un amigo peludo a darle cariño y protección a el, para eso es necesario hacerte un autoexamen donde te plantees si en verdad le vas a poder dar al nuevo miembro del hogar una buena calidad de vida.
Si te interesa adoptarlo, favor completa el siguiente cuestionario





